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lunes, 2 de febrero de 2015

DIA DE LA PAZ

El pasado 30 de Enero se celebró el Día de la Paz. Una fecha tan importante no podíamos pasarla por alto en nuestro cole y lo celebramos de una manera especial.


Nada más llegar a nuestras aulas, las profes nos tenían preparada una asamblea “de Paz”. En ella recordamos valores muy importantes para todos nosotros como la Tolerancia, el Respeto, la Solidaridad, Cooperar…todos ellos fundamentales para conseguir “La Paz”.


Cantamos canciones, nos contaron un cuento, vimos algún vídeo y compartimos opiniones y experiencias para, más tarde, y por clases, salir al hall a pegar nuestras gotas especiales de Paz.


De una enorme nube, caían pequeñas gotas pidiendo lo mismo…la ansiada Paz.
Recordemos, tal y como dijo Gandhi, “No hay camino para la Paz, la Paz es el camino”
Os dejamos algunas  fotos de este día tan especial.

Fdo.

Alumnos y profes de 2º Ciclo de Educación Infantil 










miércoles, 11 de diciembre de 2013

LOS TRES REYES MAGOS

En Occidente, el Día de Reyes se celebra desde el siglo V . La costumbre de traer regalos surgió a mediados del siglo XIX para contrarrestar la tradición pagana de San Nicolás, un obispo de la Iglesia oriental que vivió en el siglo IV y que era conocido por su generosidad con los niños. Hoy, los niños de muchos países,escriben su carta y la entregan en los buzones habilitados en las ciudades, o se las entregan directamente a los Reyes Magos en las recepciones que conceden antes de la cabalgata.
Para muchos padres, el dilema surge al explicar a sus hijos la realidad de esta tradición. Sin embargo, ésta,es realmente entrañable:
PAJES REYESCuando nació el Niño Jesús, tres Reyes de Oriente,guiados por una gran estrella, se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto y, el Niño,se puso tan contento que los tres Reyes pensaron que deberían llevar regalos a todos los niños del mundo para hacerles felices. Sin embargo, pronto, se dieron cuenta de lo difícil que iba a ser, tan ancianos y cansados como se sentían, llevar regalos a tantos millones de niños. Pero, el Niño Jesús sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal: “¿Qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?”, exclamó. “Oh, Señor, necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño, para llevar al mismo tiempo regalos a cada casa”, respondieron los tres Reyes. “No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno, sino dos pajes para cada niño en el mundo. Así pues, -prosiguió- YO ordeno que en Navidad, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte, entreguen a sus hijos los regalos que deseen”. También ordenó que, cuando los niños fueran lo suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarían esta historia y, a partir de entonces,  todas las Navidades, los niños harían también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarían que, gracias a los Tres Reyes Magos, todos son más felices.
Belén Figueroa
Coordinadora de Ed. Infantil 1er y 2º Ciclo

miércoles, 15 de mayo de 2013

MILAGROS DE SAN ISIDRO

Hoy, 15 de mayo, celebramos la festividad de San Isidro, patrón de Madrid.





San Isidro vivió hace muchos, muchos años en Madrid. Pero entonces, la ciudad de Madrid no era como ahora la conocemos: no había carreteras, ni coches, ni cines, ni edificios altísimos, ...



Entonces, Madrid era un gran campo en el que mucha gente se dedicaba a plantar y recoger frutas y hortalizas. Plantaban las semillas, las regaban, cuidaban las plantas y luego, recogían patatas, garbanzos, zanahorias, ... Eran los labradores. 
Como San Isidro, que era un hombre muy bueno que trabajaba mucho para cuidar sus tierras. 
Era tan bueno, que Dios le quiso ayudar y le concedió varios milagros. ¿Sabéis lo que es un milagro?... Pues algo imposible que sólo Dios puede hacer.

EL MILAGRO DEL POZO

Un día, estaba San Isidro cuidando sus plantas con su hijo. Hacía muchísimo calor y decidió mandar al niño a por agua al pozo.



Al cabo de un rato y, viendo que el niño no volvía, San Isidro fue a buscarle al pozo, pero no le vió por allí, así que, empezó a llamarle: "¡Illán, ... Illán, ...!". En esto estaba cuando escuchó la voz del niño: "¡Papá, papá, ayúdame! Me he caído al pozo y no sé nadar, ¡socorro!".
San Isidro, muy asustado, fue rápidamente a buscar una cuerda para sacarle del pozo. Llegó a su casa, recogió la cuerda y volvió, corriendo a todo correr.
Pero, al llegar de nuevo al pozo, se encontró una sorpresa increíble: el niño ya estaba fuera del pozo. y, ¿cómo?, os preguntaréis. Pues Dios, al ver lo bueno que era el santo, decidió ayudarle y envió unos ángeles del cielo que hicieron subir el agua del pozo hasta el mismísimo borde para que el niño pudiera salir.
San Isidro y su hijo, dieron las gracias a Dios y se fueron los dos muy contentos a su casa a contarle a Santa María de la Cabeza, la mamá de Illán, aquella maravilla que les había pasado.
Y colorín, colorado, el milagro del pozo, se ha acabado.


"El milagro del pozo", Alonso Cano (1648). Museo del Prado

Otros milagros que le ocurrieron a San Isidro fueron: el milagro del lobo, el de las flores, el del burro, el de la comida o el de los ángeles que bajaron a labrar la tierra.


Belén Figueroa
Coordinadora de Ed. Infantil 1er y 2º Ciclo

lunes, 18 de marzo de 2013


LA LEYENDA DEL CONEJO DE PASCUA

Cuenta la leyenda que, cuando metieron a Jesús en el sepulcro, dentro, había un conejo escondido, que, muy asustado, veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.
El conejo se quedó dentro cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y se preguntaba quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.


Así pasó mucho rato; pasó todo un día y toda una noche, cuando de pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!.

El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban para que no estuvieran tristes, porque Jesús había resucitado.

Como los conejos no pueden hablar se le ocurrió llevarles un huevo pintado, así, todos entenderían el mensaje de vida y alegría de la Resurrección de Jesús.


Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres (…).

Para estos días de vacaciones, os dejamos una manualidad de Pascua.

MATERIALES
  • Huevos
  • Pintura de dedos, témpera, …
  • Papel pinocho
  • Hueveras de cartón
  • Plantilla de Gallina o Conejo de pascua
  • Cartulina
  • Cola blanca o Alkil
PASOS
    1. Cocemos los huevos
    2. Los pintamos con pintura de de dedos, témperas, … Una vez secos, podemos dar una mano de Alkil.
    3. Cortamos papel pinocho en tiras
    4. Pintamos las hueveras
    5. Pintamos y recortamos la plantilla de la gallina o el conejo de Pascua
    6. Pegamos la plantilla en la parte de atrás de la huevera
    7. Colocamos las tiras de papel pinocho en la huevera
    8. Colocamos los huevos decorados







Esta es solo una idea. Podéis utilizar otros materiales: plumas, palos, papel de periódico pintado,huevos de plástico, globos de agua, cartón, goma eva, ...
Happy Easter!!!

Belén Figueroa
Coordinadora de Ed. Infantil 1er y 2º Ciclo




viernes, 18 de diciembre de 2009

"Los Reyes Magos al encuentro con el Niño Jesús"

Estaban los Reyes Magos en su casa, si, si en su casa.
A ver, los Reyes son Magos, son Magos porque son sabios y son sabios porque durante años, milenios y siglos han aprendido mucho de lo que han visto y vivido.
Pues estaban en su casa porque a los Reyes Magos les gustan más vivir en un hogar donde compartir con sus vecinos que en un castillo que… bueno pronto lo entenderéis.
Cuando Gaspar que es un estudioso de las estrellas, dijo a Melchor y Baltasar:
- Se avecina un acontecimiento único y muy especial, he divisado una enorme estrella en el firmamento del cielo azul con su cola y todo.
Melchor dio un salto y dijo:
- ¡Señor! Esta noche me dormí rezando y tuve un sueño. En algún lugar del desierto en un pequeño pueblo nace hoy un Niño… y es…
Baltasar lo interrumpió, llevaba en sus manos un gran libro, con las escrituras de los profetas, los hombres y mujeres a los que Dios hablo a lo largo del tiempo en sus oraciones. Aquel libro era la Biblia y leyó:
- … y ese Niño es el salvador, Jesús, lo encontraréis envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. Eso dicen las escrituras que contiene la Biblia.
Los 3 Magos se asomaron a la ventana, allá en lo alto brillaba la estrella de Oriente.
Gaspar pronunció:
Está escrito los 3 Magos serán guiados por la estrella de Oriente ante el Niño Jesús, el hijo de Dios. Pongámonos en camino.
Y así fue, los 3 Reyes se montaron en sus 3 camellos, y para llevar sus regalos al niño Jesús también necesitaban la compañía de sus 3 pajes. Emprendieron camino atravesando el desierto, la estrella comenzó a desplazarse por el firmamento, iluminado todo el cielo.
La estrella guiaba a los Magos a través de las blancas dunas de arena y los verdes oasis, arriba y abajo.
De pronto, allí en el horizonte, a lo lejos vieron un Castillo, era magnifico, lleno de riquezas y decidieron acercarse y llamar a su gran portón de madera. Tenían sed y todo el mundo sabe que las gentes del desierto son muy hospitalarias con aquellos que viajan por él.
Los 3 Magos fueron llevados a un enorme salón lleno de riquezas pero vacio de personas, (aquello no ocurría en casa de los Reyes Magos, pensaron), de pronto apareció un hombre era el rey Herodes.
Herodes era un rey desconfiado, egoísta, le gustaba las riquezas pero no las visitas, sin embargo aquellos 3 Reyes Magos habían despertado su curiosidad. Y es que Herodes también había leído una escritura de antiguo que decía que 3 Magos viajarían a visitar a un Niño recién nacido, el nuevo Rey. Y eso a Herodes, el rey, le molestaba muchísimo y les preguntó ¿cómo sabréis dónde buscarle?
Y lo Magos contestaron allá donde se pose la estrella de Oriente será donde este el Niño.
Dieron las gracias a Herodes por el agua y el descanso… los 3 Reyes Magos no podían saber lo egoísta y malvado que era Herodes.
Los 3 Magos se montaron en sus 3 camellos acompañados de sus 3 pajes y… Continuaron su viaje y poco antes del amanecer, la estrella que brillaba en lo alto comenzó a frenar su camino en el cielo. Allá cerca había unas ovejas con unos pastores que se calentaban al lado de un fuego.
Shalom hermanos, Paz a vosotros dijeron los pastores.
Y es que cuando un viajero se encuentra en el desierto se saluda deseando la Paz.
Los pastores le dijeron ¿sabéis lo que ha ocurrido hoy aquí, en Belén? Ha nacido el Niño, ha nacido Jesús. Estábamos nosotros aquí pastoreando el rebaño cuando un ángel se posó en aquella roca y nos lo anunció, nos dijo que le encontraríamos en un pesebre y así es, ahí lo hemos visitado. Es un niño precioso y los padres están muy contentos.
Los 3 Magos se sonrieron por fin habían llegado, se bajaron de los 3 camellos y continuaron a pie con sus 3 pajes. De pronto allá… al final del sendero, vieron como la estrella se detenía hasta tocar en una pequeña casa de madera, iluminando y dando calor aquel lugar.
Al llegar los Magos se sintieron tan alegres que lo primerito que hicieron fue arrodillarse ante el Niño Jesús y desearle todo lo mejor para su vida. El Niño sonrió.
Melchor se levantó y sacó una caja que guardaba junto a la joroba del camello y pronunció:
- Querido Jesús quiero regalarte oro, para que tú como rey de los cristianos puedas compartir con todas aquellas personas que más lo necesiten.
Gaspar se acercó y susurro al Niño:
- Jesús te traigo un regalo, incienso, sirve para que la bondad de Dios que tienes se derramé como un perfume sobre todos los que a ti se acerquen.
Por último Baltasar tomó de su paje un cofre y dijo:
- Aquí tienes pequeño Jesús es mirra ella también perfumará y dará calor a la paz y el amor humano que guarda tu corazón.
El Niño Jesús sonrió y balbuceó, aunque como era un bebe nadie supo muy bien lo que dijo. Lo que si ocurrió es que desde entonces cada Navidad todos los cristianos nos juntamos en las casas a compartir nuestras mesas, invitamos a la familia, los amigos, los de cerca los de lejos, y hasta los de otros países y… celebramos el nacimiento del Niño Jesús.
Y desde aquel día en que el Niño Jesús balbuceó, todos los años los 3 Reyes Magos, montados en sus 3 camellos y acompañados por sus 3 pajes visitan en esta noche todos los hogares de la tierra para dejar sus regalos.

Autora: Mª José López Luque

jueves, 14 de mayo de 2009

Santa Gema Galgani

Gema Hipólita Pía nace en Camigliano (Italia) el 12 de Marzo de 1878. Hija de el farmacéutico Don Enrique Galgani y de doña Aurelia Landi, es la cuarta de los ocho hijos del matrimonio.

Ya desde los cuatro años comienza a rezar con devoción a la Virgen y a Cristo. A los siete años, durante su Confirmación, mantiene un diálogo con el Espíritu Santo que le pide llevarse a su madre enferma con Él. Gema, rota de dolor, tiene que decir que sí y a los pocos días su madre fallece. Es entonces cuando busca consuelo en la Virgen y su devoción va aumentando.

A los 20 años cae enferma y queda postrada en la cama, paralítica de las dos piernas y desahuciada por los médicos. Rezó Gema con fervor para pedir su curación, hasta que un día se obró el milagro y se levantó de la cama por su propio pie.

Mucho sufrió Santa Gema por su amor a Cristo durante su corta vida, padeció los estigmas de Jesús en las manos, los pies y el costado por lo que fue rechazada e insultada por la gente. Fue tentada innumerables veces por el mal llegando, para vencer estas tentaciones, a arrojarse a un pozo de agua helada del que fue sacada por una mano invisible.

Volvió a enfermar, pero antes de morir, ofreció a Jesús la mitad de su vida para salvar a un antiguo sacerdote cuya alma había sido vencida por el pecado. Dos días antes de morir Gema, el sacerdote se redimía, lo que produjo un gran consuelo a la santa, que murió abandonada por todos al creer que su enfermedad era contagiosa. Era el 11 de Abril de 1903, sábado Santo, en Pisa (Italia).

El 24 de Abril de ese mismo año se exhumó su cuerpo, apareciendo su corazón en perfecto estado, como si siguiese vivo, aunque más ancho de lo normal. Aquella que en muchas ocasiones había pedido al Señor que ensanchara su corazón para amarle más había recibido esta gracia. El corazón de Santa Gema se conserva en el Convento Pasionista de Madrid (Avda. de Arturo Soria, 257).

El 14 de Mayo de 1933 fue beatificada por el Papa Pío XI y el 2 de Mayo de 1940 es canonizada como santa pasionista por el Papa Pío XII.

Belén Figueroa